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jueves, 14 de marzo de 2019

Cosmovisión de un camión

Parecía una carretera eterna, sin fin, un bucle, sin un principio alumbrando, de tanto recorrer se ha difuminado el rumbo, ya no conocen su parar, solo avanzan y creen que seguirán avanzando pues, la carretera no acaba, se es eterna.
El más viejo de todos, era el que marcaba el paso, entró vivo al camión y ahora, su cuerpo fumigaba a los humanos y su hedor atraía a las moscas, dentro del camión, 24 cuerpos y 23 almas, un destino, tal vez, un origen, lo dudo mucho.
Entre ellos armaron una revolución filosófica, del lado izquierdo se sentaron los más liberales, del derecho los más conservadores.

- No sabemos hacia donde vamos, yace un muerto fétido entre nosotros, la única contralógica de esta alegoría es la gasolina, lo demás no existe, pues no sabemos ni como nos llamamos.
Y tiene razón el hombre de las palabras, nadie tiene nombre, entre ellos se apuntaban para hablarse o se dirigían con el primer pensamiento que les evocaba.

- Aunque no sepamos hacia donde vamos, aunque nuestros cuerpos si sepan hacia donde se destinan, la muerte está siempre presente, por lo tanto la vida, respiramos por lo tanto, vivimos.
Y tenía razón aquel hombre de palabras, el camión retorcía con pisadas arrítmicas y balbuceos como gritos de gorilas al escuchar estas palabras, aunque irónicamente, ninguno de ellos sepa que es un gorila.
Inventaron así una cosmovisión.

- Siempre ha existido el camión, durante la eternidad, viaja sobre la carretera llamada tiempo, se dice que el tiempo mueve a la carretera, a todas aquellas cosas, el tiempo se encarga de corroborar su vitalidad, podríamos decir que el silencio es su contrario, un lugar sin tiempo y en silencio es un vacío, una eternidad ausente, sin presencia de existencia ni vida.
- Todos aquellos en vida, yacen en tiempo.
- Todos aquellos en muerte, yacen en silencio.
- Para que exista vida, se necesita la ausencia de silencio, melodías, que acompañen al tiempo.
Así se creó la música, los compases, los versos con métrica, pero ellos sabían que si alejaban el silencio con música sin pausas, que si alejaban el silencio sin que respiren las palabras, el ruido acabaría con sus oídos, se necesitaba entonces un poco de silencio para deleitar la música.

- Para que la muerte retoñe con su silencio agradable, necesita saber llegar a tiempo, ella da el fin de las cosas y proclama el comienzo de lo demás.
Hubo, entonces, una ligera pausa entre los presentes para reflexionar, los 23 asientos eran unos mismos con el único que yacía en silencio, todos alejaron sus pensamientos de sus bocas y entonces.


Caos.


Unos asustados entre ellos, compartieron miradas, bruscas entre ellas, comenzaron a llamarse, balbuceaban.
Tierra.
Agua.
Fuego.
Ritmo.
Cielo.
Mar.
Estrella.
Planeta.
Hidrógeno.
Fósforo.
Carbono.
Lípido.
Carbohidrato.
Gen.
Mente.
Alma.
Cuerpo.
Equilibrio.
Vista.
Olfato.
Oído.
Gusto.
Tacto.
El silencio llamó al caos, trajo al medio el miedo consigo, a todos menos al que ya había alcanzado prematuramente, atemorizados por morir, crearon el universo, desde el camión que recorre la infinitud del tiempo, vivirán eternamente por sus nombres.

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