Cabina de arrepentimiento
Ultratajadas las fragancias
Nunca escondió un enigma mental
Como la penca de una flor no marchita
Deseosa por abrirse
Eras tu el del atrevimiento tardío
Explorador del polen
Cuántas memorias malgastadas
Por un temor a descubrir tus miedos
Cuántas penumbras cometiste
Con silencios y promesas
De una esperanza identitaria
Un devenir, que te rescatara, con un empuje ciego
A desear tus propios deseos
Cuántos inframundos cometiste
Por dejar secar tus orquídeas sedientas...
Estás en apuros
Deseas tu vida pasada porque reconoces
Los trazos que has dejado por explorar
Por ese intrépido freno
Antes de que te frenaran
Temeroso
Cobarde
Expiado
Le fuiste fiel a una sombra confortable
Llamada madre
Llamada casa
Llamada
Amigos por defecto
Cuánto rubor se alumbra por la seda de tu carne
Convertida en piel de gallina
Qué emoción el vértigo de estar vivo y desearlo
Pero qué terror haber dejado atrás tantas huellas
Estoy más vacío que descubierto
Deseo
Deseo aproximarme
Que una vez dentro
Deseo quedarme
Inhalar, prenderme en fuego
Y expandirme
Pues
Estoy fuera de esta esfera epiléptica
Donde da miedo desear por no saber qué hacer ante el tiempo y
el espacio
Donde quedan cortinas que tapan el sol de las mañanas
Y donde aquí amanece y es un cuarto vacío
Queriéndose rellenar de algo menos que de sí mismo
Porque se dejó atrás la sustancia real
Fiel
Verdadera
Cual fue el primer deseo no consumido por la vela de feliz
cumpleaños
Dónde te ubicas,
Sutil miedo,
Miedo a la vida
A llegar a la cima
Qué hacer ahora
Chueco por abrazar torpes troncos sin hojas
Se me cae el rostro y se me seca la piel a los huesos
No hay vitalidad
Me apacigua algo que conforta
A dónde marchar si ya no hay leoó por trono ni gacela a
dominar
Recuerda
Tienes una misión
Y es
La de empujar tu corazón
Hasta al centro de este laberinto
(Si tan solo mi padre me hubiera advertido,
que en esta vida se defienden las pasiones a muert,
malgasté tanto tiempo pensando,
en lugar de estar gritando contra el orden de los tímpanos
que exclaman juicios a lo no ordinario)
Tenía que estar gritando, no pensando.