Entré al tocador, no sabía qué esperar, si me vislumbraría o me aclararía la presencia de la reina dentro del castillo. Observé minuciosamente entre esquinas y aserrines los elementos del buró frente a mí. Un perfume floral, un peine de marfil, unos lentes agazapados con forma de tapa Glenfiddich, unas cartas truncas con tintes de fuego negro y un par de dados. La suerte y el destino jugaban dentro del cuarto, y lo que se venía, despues de cruzar la rendija de la trampilla ubicada justo a lado mío.
Crucé el umbral.
Era obscuro y frío, las gotas parecían pequeños bebés regocijándose, creían que era su madre la que arremataba dentro de ese cuarto. Caminé con miedo a la luz y a la oscuridad blanca, no quise prender mi espada en fuego, tenía miedo. Caminé y caminé, poco a poco cobraba ánimos y seguridad para trotar, estaba corriendo, y no era porque huyera de algo, no, quería ser libre y volar, recorrer la habitación y olerla, observarla y que desprendieran llamas luminosas. Prendí la antorcha de la estantería de libros. Para mi impresión había un cuadro Maquiavélico a la cabeza de la lumbre, parecía ser una luna de hielo, triangular, no, piramidal sobre un fondo azul galáctico y con el título de DE LOS DESQUICIADOS.
- De los desquiciados, ¿que querrá decir eso? ¿Dudarlo me traerá algún camino? Será cuestión de esperar.
Seguí caminando la habitación, no me creerán cuando cuente los cuentos que me encontré, eran infinitas las estanterías, agarré algunos de abajo y los apilé para formar una escalera. Estaba hasta arriba del cuarto, veía el techo y las ratas, las grietas y las cloacas. Apareció de nuevo una pintura, era similar pero la forma del hielo era irreconocible, fuera de mis capacidades de percepción la llamé de una cuarta dimensión, no sabría decirles la forma de aquello, parecía moverse, como si un círculo dentro un cubo se estuviera expandiendo y eventualmente sería el cubo dentro del círculo expandiéndose.
Se titulaba DE LOS AFLIGIDOS.
- De los afligidos, ¿qué me querrá decir eso?
Dudar sólo me causa más dudas, debería hacer algo al respecto.
Volteé hacia atrás, un libro verde entre todos los cafés reflejaba una entrada a mis ojos, LÁNZATE, decía él, AVIÉNTANTE, decía su compañero subtítulo del autor "Simplista". Sentía la presencia de alguien, me cacharon los bebés, se dieron cuenta que no soy su verdadera madre, ahora esperan al destino y a la gravedad a que hagan justicia, volvía a escuchar sus risas pero se tornaban en fuertos sollozos, eran gritos de desesperación, no sabía que hacer, de algún modo tendría que bajar pero hacerlo escalón a escalón, libro por libro, lentamente dolería más, decidí brincar.
En un instante la pila de libros se encontraba a mi lado, unos encima de mi cabeza, de mi trasero, otros enfrente de mí para poderlos ver una vez más. No encontré a la princesa, pero encontré muchos libros, no recuerdo si alguna vez me hablaron de una reina y tampoco de un final que nunca esperaría. Mi propia muerte. El estrepitoso golpe tumbó ambas pinturas, las desgarró la caída. Sentía ese sentimiento de angustia que perpetuaba el sufrimiento para siempre, pero cuando me encontré con el suelo y la habitación sola, dejé de tener miedo. De qué habrían servido haber leído todos los libros. Dejé de ser un afligido, dejé de ser un desquiciado más. Tenía todas las soluciones a mis problemas.
def explora_reduce_integra(): print("explora, reduce, integra")
miércoles, 22 de mayo de 2019
Conexiones
Me cagan las conexiones
Precisar los momentos y
Enmarcarlos sobre la imagen de alguien
Es de lo peor
Sentir que te arrebatan algo
Que algo se desprende ti
Algo anda mal
Me siento enfermo
Al principio no existían esas ideas
Al principio, pero
El destino planea bien sus rumbos
Nadie los adivina
Y me cagan sentir conexiones
Porque son circunstanciales
Permanecen dentro de un limitado tiempo
Tienen fecha de vencimiento
Son propios, también de un espacio
Intrínsecos al momento
Son unas putas favoritistas convenencieras
Te hacen sentir bello y luminoso
Te hacen sentir ligero y con mucho aliento
Nada pareciera moverse cuando
Las conexiones se muestran en cueros
Puedes apreciarlo todo
Con gran detenimiento
El reflejar de los cristales
Lo que hay más allá de las esquinas
Orbes de luz en cada instante
Y de cada muro llamado rostro
Diría que soy adicto a ellas
A las conexiones
Vivo por tenerlas
Son reales
Tan reales que sigo vivo por tenerlas
Me caga dejar de sentirlas
Son el pecado capital más egoísta
Lujuría
Permanecen sólo cuando les son recordadas
En ligero polvo se han convertido
Bambalina tras bambalina
Se hacen las valientes por aparecer
En arrematar otros instantes
Como si tuvieran celos
Alborotan a la mente
La llenan de tintes nostálgicos
La hacen vibrar
Me cagan las conexiones
Porque una vez más
Fuera de ellas
Permanece más vacío este adentro
Precisar los momentos y
Enmarcarlos sobre la imagen de alguien
Es de lo peor
Sentir que te arrebatan algo
Que algo se desprende ti
Algo anda mal
Me siento enfermo
Al principio no existían esas ideas
Al principio, pero
El destino planea bien sus rumbos
Nadie los adivina
Y me cagan sentir conexiones
Porque son circunstanciales
Permanecen dentro de un limitado tiempo
Tienen fecha de vencimiento
Son propios, también de un espacio
Intrínsecos al momento
Son unas putas favoritistas convenencieras
Te hacen sentir bello y luminoso
Te hacen sentir ligero y con mucho aliento
Nada pareciera moverse cuando
Las conexiones se muestran en cueros
Puedes apreciarlo todo
Con gran detenimiento
El reflejar de los cristales
Lo que hay más allá de las esquinas
Orbes de luz en cada instante
Y de cada muro llamado rostro
Diría que soy adicto a ellas
A las conexiones
Vivo por tenerlas
Son reales
Tan reales que sigo vivo por tenerlas
Me caga dejar de sentirlas
Son el pecado capital más egoísta
Lujuría
Permanecen sólo cuando les son recordadas
En ligero polvo se han convertido
Bambalina tras bambalina
Se hacen las valientes por aparecer
En arrematar otros instantes
Como si tuvieran celos
Alborotan a la mente
La llenan de tintes nostálgicos
La hacen vibrar
Me cagan las conexiones
Porque una vez más
Fuera de ellas
Permanece más vacío este adentro
Errante
Se han callado tantas cosas
Se han evitado tantos momentos
Todo por ilusionarnos según la conveniencia
En las ideas sencillas
Que nos permiten deformar
Y formar a los otros
A los cuántos que queramos
Los podemos estirar
Cambiar de color de tez
De cabello, hacerlos más rizados
Podemos cambiarles su moral
Sus creencias
Sus visiones
Incluso
Podemos adivinar de qué morirán
Se han callado tantas cosas
Que encuentro ahora el silencio
Como un aliado inquebrantable
Cómodo y vivo con la certeza
De que nunca me traicionará
Estamos dejando de sentir
Somos máquinas que consumen en mayoreo
Aprovechan las ofertas
Se hipnotizan ante los anuncios publicitarios
Se burlan del sistema para luego consumirlo
Estamos perdiendo nuestra percepción
Estamos dejando de ser humanos
No me permitiré un día más en espera
En espera de las respuestas ajenas
Que convierten mis demonios en sonrisas
Que abrazan mi alma y me hacen sentir
Vivo
Forzaré la boca de los demás
Las abriré a martillazos, si se requiere
Les dibujaré compuertas con mi cincel
Entraré en la mente de mis enemigos
Y en el corazón de mis amigos
Conoceré sus entrañas
Las exhibiré con plastina
Toda la escuela los verá
El rector hablará de las atrocidades arraigadas
En sus estudiantes, en el resultado de las enseñanzas
Se dará cuenta, que nos está quemando
Ahí está la prueba viva
Que morimos, día a día
Dentro de un manicomio
Pues hemos dejado de gritar
Se nos prohíbe hacerlo
Está mal visto bailar en los pasillos
Caminar descalzo de camino a clase
Tomarle fotos a los momentos
Investigarnos, comunicarnos
Buscarnos
Me siento prisionero
De mi mismo
De mi destino
Quiero ser un errante
¿Sabes que si está bien visto?
Callar lo que deseamos
Se han evitado tantos momentos
Todo por ilusionarnos según la conveniencia
En las ideas sencillas
Que nos permiten deformar
Y formar a los otros
A los cuántos que queramos
Los podemos estirar
Cambiar de color de tez
De cabello, hacerlos más rizados
Podemos cambiarles su moral
Sus creencias
Sus visiones
Incluso
Podemos adivinar de qué morirán
Se han callado tantas cosas
Que encuentro ahora el silencio
Como un aliado inquebrantable
Cómodo y vivo con la certeza
De que nunca me traicionará
Estamos dejando de sentir
Somos máquinas que consumen en mayoreo
Aprovechan las ofertas
Se hipnotizan ante los anuncios publicitarios
Se burlan del sistema para luego consumirlo
Estamos perdiendo nuestra percepción
Estamos dejando de ser humanos
No me permitiré un día más en espera
En espera de las respuestas ajenas
Que convierten mis demonios en sonrisas
Que abrazan mi alma y me hacen sentir
Vivo
Forzaré la boca de los demás
Las abriré a martillazos, si se requiere
Les dibujaré compuertas con mi cincel
Entraré en la mente de mis enemigos
Y en el corazón de mis amigos
Conoceré sus entrañas
Las exhibiré con plastina
Toda la escuela los verá
El rector hablará de las atrocidades arraigadas
En sus estudiantes, en el resultado de las enseñanzas
Se dará cuenta, que nos está quemando
Ahí está la prueba viva
Que morimos, día a día
Dentro de un manicomio
Pues hemos dejado de gritar
Se nos prohíbe hacerlo
Está mal visto bailar en los pasillos
Caminar descalzo de camino a clase
Tomarle fotos a los momentos
Investigarnos, comunicarnos
Buscarnos
Me siento prisionero
De mi mismo
De mi destino
Quiero ser un errante
¿Sabes que si está bien visto?
Callar lo que deseamos
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